Escuela para dueños

11 errores comunes que cometen los dueños de perros.

¡Qué difícil es cuidar a un perro! A lo largo de la vida junto a nuestro perro aprendemos de los errores que cometemos. O deberíamos. Muchas veces no podemos notar la diferencia entre tener un perro bien educado y uno desbalanceado, y aunque no nos demos cuenta, este tipo de errores pueden ser muy graves. Por eso, en esta ocasión, explicaremos los errores más comunes de los propietarios de perros para que reconozcas alguno de ellos y lo corrijas o, cuando menos, lo evites.

  1. Elegir una raza de perro por capricho

Este es el principal error entre los propietarios: no se informan de la naturaleza, necesidades y características de cada raza. No es una decisión a la ligera: hay que pensar que van a convivir con un perro durante 10 o 15 años. Esa es la razón por la que, desgraciadamente, muchas personas terminan abandonando a su perro.

El Pastor Alemán es uno de los perros más populares, pero la mayoría de las personas no saben que necesita mucha actividad física diaria, y si el perro no recibe una cantidad adecuada de paseos largos y rutinas de ejercicio, se pondrá ansioso y tendrá malas conductas: ladrar excesivamente, orinar en cualquier lugar de la casa, destrozar cosas e incluso agresividad.

Esto provoca que el propietario lo vea como una raza inquieta y problemática, o pensará sencillamente que algo anda mal con su perro y terminan por regalarlo (lo cual no corrige el error, solo lo transmite).

 

  1. No calcular el costo de tener un perro

Un perro cuesta dinero y no será barato. Hablamos de un ser vivo que necesitará comida, cuidados médicos, peluquería, juguetes, microchip, cama, comederos, collar, correa y un cambio completo en tu estilo de vida para prestarle la atención necesaria. Antes de comprar o adoptar un perro, calcula si puedes destinar una parte de tu ingreso a sus necesidades.

 

  1. Perro no identificado

Esto es vital en caso de extravío y debe tomarse en cuenta en cualquier situación, sin importar si consideramos que no hay forma de que el perro huya de casa. Dado que él no puede expresar dónde vive, es muy importante colocarle el tag con los datos de nombres del perro y del dueño, dirección y teléfono en el collar.

Otra opción es la del microchip. Esta opción está disponible en distintos centros veterinarios, y se trata de un dispositivo que ayuda a localizar e identificar al perro para que puedas respirar tranquilo en caso de pérdida o robo.

 

  1. No educar a los cachorros

Cuando compras o adoptas a un cachorro, debes saber es la etapa más importante para definir cómo será de adulto. El propietario debe asumir la responsabilidad de educar al cachorro, pues debe suplir la tarea que hasta ese momento era de su madre y, por consiguiente, el dueño se volverá el líder de la manada.

Hay que ser conscientes de que tener un perro implica dedicación, paciencia, esfuerzo y sobre todo conocimiento. Saber de psicología canina hará más fácil esta tarea y ayudará a que tu perro crezca equilibradamente. No hace falta contratar un adiestrador, el mejor educador eres tú mismo.

 

  1. Cachorros poco sociables 

Entre los tres y los seis meses de edad, los perros desarrollan su sensibilidad social. Durante este periodo, el cachorro y perro joven tiene que interactuar con todo en su entorno: personas conocidas y desconocidas de todas las edades (sobre todo niños), animales de todo tipo, otros perros fuera de los de su familia, sonidos y ruidos diferentes, olores y todos los entornos posibles. Es decir, todo lo que será parte de su vida. No existe tal cosa como una socialización excesiva. 
Este es el único medio que tienen los perros para aprender del mundo, y como los seres humanos, el tener conocimiento suficiente lo volverá un adulto equilibrado. No debemos perder de vista este aspecto vital en el desarrollo.

Si lo sobreprotegemos durante esta etapa y evitamos que socialice, su conducta será retraída, temerosa o agresiva.

Lamentablemente, muchos veterinarios aconsejan a los dueños a no sacar al perro de la casa hasta que tenga todas las vacunas, pero esta época que coincide con la etapa de desarrollo de la de socialización. Este es un error enorme, el cachorro necesita pasear con las precauciones adecuadas para vigilarlo durante su interacción, como no comer o lamer nada del suelo de la calle o relacionarse con perros sanos y vacunados.

 

  1. No ejercitarlo lo suficiente

Este es otro error muy común (además de triste) que condiciona la convivencia con el perro. Si ellos no hacen suficiente ejercicio desarrollarán ansiedad y estrés: un perro que no se ejercita es un perro infeliz. Y liberar toda esta tensión se traduce en comportamientos indeseables: destruir cosas dentro de la casa, ladrar excesivamente o desobedecer, solo por mencionar los más comunes. Por lo tanto, si tienes un perro con problemas de conducta, es muy probable que sea porque no le permites ejercitarse lo suficiente.

 

  1. Ignorar sus dolencias

Esta es, sin exageración, una de las situaciones más terribles que se suelen dar. Se han reportado casos de perros que sufrían dolores terribles y aun así sus propietarios no los llevaban al veterinario. Es incomprensible pero real: algunos propietarios ignoran a tal grado los problemas de salud de su perro que esto termina por costarles la vida.

Ante cualquier cambio en su comportamiento, señal de dolor o simplemente alguna situación que te haga sospechar que algo no va bien, comunícate con el veterinario.

 

  1. No desparasitarlo 

Todos los perros necesitan ser desparasitados cada cierto tiempo, tanto externamente como internamente.

Cada seis meses (y en algunos casos cuatro, si es que convive con muchos perros) es necesario administrarle el tratamiento para acabar con los gusanos y lombrices que suelen provocar enfermedades y que, además, pueden transmitirse al resto de tu familia.

El veterinario te indicará cuál es la mejor medicina según la raza de tu perro y cada cuánto debe tomarla.

 

  1. Alimentarlo inadecuadamente

Alimentarse a base de sobras o de croquetas baratas y de mala calidad suele provocarle al perro una malnutrición que baja sus defensas y lo expone a enfermedades. Cada perro debe tener una alimentación basada en sus necesidades, no en nuestras preferencias. El alimento seco de supermercado (croquetas) suele carecer de de nutrientes, la mejor opción es el alimento Premium, que no contiene conservadores, colorantes, cereales ni harinas. 

 

  1. Los dientes: los grandes olvidados

Prácticamente a ningún propietario le preocupa la higiene dental de su perro. Pero es necesario cuidar sus dientes porque son muy proclives a la formación de sarro, lo que puede provocarle gingivitis, una infección en toda la boca que puede llevarlo a la pérdida total de su dentadura.

Cepillar sus dientes y (sobre todo) encías constantemente no solo evitará que tenga mal aliento, tampoco sufrirá de dolores dentales que le eviten comer adecuadamente.

Existen pastas de dientes especiales para perros que no contienen fluor y otros químicos dañinos para su estómago; y recuerda utilizar un cepillo dental especial para perros.

 

  1. No entender su estructura social

Parece obvio, pero muchos dueños no hacen caso: los perros no son humanos, son perros. Y como tal, tienen una estructura social que debes entender para evitar problemas de malos hábitos y agresividad. En otros artículos de Gröl, te explicaremos más detalles sobre ella.


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