El cachorro ideal

Cómo elegir al cachorro adecuado de una camada.

Por raza, por tamaño, por su simpatía, por su apariencia… hay muchos criterios para elegir un perro, y si hay algo que nos causa indecisión al momento de buscar uno es preguntarnos cuál será el más adecuado para nosotros y, por lo tanto, la elección más justa para ellos.

No es para menos: existen más de 400 razas de perros y muchas de ellas fueron creadas con un objetivo específico de interacción: perros de trabajo, perros deportistas, perros de compañía, etc.

En esta entrada te hablaremos sobre los rasgos de personalidad más importantes para que no te equivoques en tu elección, pues elegir al perro inadecuado sería invitar a tu casa un problema que te provocará muchos dolores de cabeza durante años.

 

Autoevaluación

El factor más importante de tu elección seguramente será la raza. Pero al elegir una raza no hay que pensar solo en su apariencia, hay que comprender la razón por la que fue creada pues es la base genética de su personalidad.

Una vez que hayas estudiado tus opciones, debes analizar cuál es tu propio nivel de actividad, tu estilo de vida y la interacción que puedes ofrecerle a tu nuevo compañero. Algunos puntos de vista que es mejor tener en cuenta son:

  • ¿Tienes familia con hijos?
  • ¿Éstos son niños, jóvenes o adultos?
  • ¿Hay espacio en mi casa?
  • ¿Qué tipo de espacio le puedo ofrecer?
  • ¿Tendrá acceso a un lugar para correr?
  • ¿Va a interactuar con otros animales?

Con esto te darás cuenta si buscas un perro de compañía, para salir a correr, para entrenar, para jugar, etc. 

Nunca compres ningún ejemplar en una tienda de mascotas hasta que conozcas su impronta, que es el manejo y cercanía que tuvo con otros seres humanos las primeras semanas de su vida (desde la primera hasta la novena), pues esto define buena parte de su personalidad.

Hay un estilo de vida para cada raza.

El último factor para hacer la elección correcta es tu nivel de experiencia. Por ejemplo, las razas de presa no son las más adecuadas si se trata de tu primer perro, pues su comportamiento dominante lo hará adueñarse de tu casa, tu familia, su entorno y eso será solo el inicio de los problemas de conducta con los que debes lidiar.

No te preocupes: existen razas con las que es más fácil convivir y que requieren poca o nula experiencia. 

Una vez que hayas hecho empatar la raza que va con tu estilo de vida, tu nivel de experiencia, el espacio del que dispones y tu tiempo, entonces (y sólo hasta entonces) podrás elegir la que más te guste de entre las que sean adecuadas a tu estilo de vida.

Elegir un cachorro

En este punto, aún queda un detalle más: justo como todos los miembros de una familia humana, dentro de una misma camada existen cachorros con distintas personalidades: dominantes, equilibrados y sumisos.

Necesitas contemplar a los cachorros en un espacio confinado de convivencia, como una canasta grande o un playpen; ahí podrás darte cuenta de cuáles son los tímidos y cuáles los activos. Algunos estímulos que puedes utilizar para darte cuenta de esto son:

  • Aplaudir fuertemente un par de veces. Su reacción al sonido será muy esclarecedora para ti.
  • Presta atención a la interacción entre ellos. Su carácter es más evidente de lo que imaginas.
  • En la medida de lo posible, elige al cachorro cuyo comportamiento no esté en los extremos: si es demasiado tímido, tenderá a la desconfianza y por lo tanto a la agresividad. Si es demasiado activo, demandará un líder humano mucho más estricto o buscará ser el líder de su nueva manada (tú familia). No te preocupes, estos cachorros quedarán al cuidado de entrenadores más experimentados que sepan lidiar con su comportamiento.

Responsabilidad

Este punto es el más importante de todos: cuando ya has elegido al cachorro adecuado, tienes que garantizar que crecerá para ser un perro equilibrado, sociable y sobre todo feliz. Recuerda que no llevas un juguete a tu casa, se trata de un ser vivo que elegiste, por lo que debes tener la disposición de comprometerte a los años de responsabilidad que esto conlleva; ahora es tu tarea darle una vida digna de perro (no de humano, las necesidades son muy distintas).

Si quieres entender más sobre su comportamiento y cómo aprender a comunicarte con tu perro, revisa el blog de Gröl o comunícate con nosotros, tenemos expertos disponibles para responder a tus necesidades para que tu experiencia como dueño sea lo más agradable posible. Créenos: cualquier perro vale el esfuerzo.


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados